Los niños de Cateura

UNA PELÍCULA DE ANNA SCHMIDT

Documental // Alemania 2026
81 min

  • Dirección: Anna Schmidt
  • Cámara: Matthias Jim Günther, Axel Schneppat (BVK)
  • Sonido y montaje: Tom Chapman (BFS)
  • Productora: Anna Neuhaus
  • Con: Analia, Ayelen, Maximilian, Mathias, Yoseline, Alexander, Wilson López «Wiwi»

Una producción de schmidtFilm en cooperación con ZDF, con el apoyo de Mitteldeutsche Medienförderung (MDM) y Sächsische Landesmedienanstalt (SLM).

  • Ventas internacionales: EuroArts

Una comunidad. Un vertedero. Una orquesta de esperanza.

Instrumentos hechos con lo que otros tiran

En las afueras de Asunción, la capital de Paraguay, una montaña de basura domina el horizonte. En Cateura, un barrio situado junto a uno de los vertederos más grandes del país, los niños crecen rodeados de pobreza, violencia y oportunidades limitadas para su futuro. Muchas familias se ganan la vida clasificando los desechos de otras personas. Sin embargo, precisamente en este lugar ha surgido algo extraordinario: una escuela de música y una orquesta en la que niños y jóvenes tocan instrumentos construidos con materiales desechados. Violines hechos con latas de pintura, violonchelos con bidones de aceite, violas con bandejas de horno, tenedores y cucharas.

La película acompaña durante varios meses a seis niños y jóvenes en su vida cotidiana, entre la familia, la escuela y los ensayos de la orquesta. Sus historias son tan diferentes como sus sueños. Alexander encuentra en la música un lugar donde se siente aceptado, después de haber sufrido acoso y violencia durante su infancia. Maximilian quiere demostrar al mundo que su barrio es mucho más que pobreza y delincuencia. Ayelen, que crece junto a su abuela, sueña con estudiar música algún día en Europa. Analia, Yoseline y Mathias buscan, cada uno a su manera, su propio lugar en la vida, la independencia, el reconocimiento y la posibilidad de construir su propio futuro.

La música les da fuerza y les abre oportunidades que están lejos de ser habituales en su vida cotidiana. Y de pronto, una de esas oportunidades se vuelve realidad: la Orquesta de Reciclados de Cateura se prepara para una gira de tres meses por Europa. Pero no todos pueden viajar. Mientras algunos salen de Paraguay por primera vez, suben a un avión y actúan en grandes escenarios europeos, otros se quedan, decepcionados, pero con la esperanza de tener otra oportunidad.

Para quienes viajan, comienza el encuentro con un mundo desconocido. Descubren el invierno europeo, la hospitalidad de personas que no conocen y los aplausos del público en grandes salas de conciertos. Pero también experimentan la nostalgia de estar lejos de casa y la sensación de vivir entre dos mundos. Después de tres meses regresan a Paraguay, a una vida cotidiana que apenas ha cambiado. Sin embargo, su manera de mirar el futuro ya no es la misma.

Una figura especial de la película es el constructor de instrumentos Wilson López. Él también creció en condiciones humildes y hubo épocas en las que tuvo que dormir en la calle. Su violín era entonces su compañero inseparable. Hoy transforma restos de madera, metal y objetos cotidianos desechados en instrumentos para una nueva generación de niños. Para él, cada instrumento es mucho más que un objeto. Es una oportunidad para abrirle a un niño una puerta al mundo.

La película no presenta a sus protagonistas como víctimas de sus circunstancias, sino como jóvenes con sus propias ideas sobre quiénes son y hacia dónde quieren ir. Cuenta historias de sus familias, de solidaridad y amistad, de decepciones y nuevas experiencias. Y de personas que se niegan a ser definidas por aquello que les falta.

Los niños de Cateura. Música de la basura es una película sobre la dignidad, el sentido de pertenencia y la capacidad de construir el propio destino. Sobre el poder de la música para unir a las personas y transformar la manera en que ven sus propias vidas.

«El mundo nos envía basura. Nosotros le devolvemos música.»
Lema de la Orquesta de Reciclados de Cateura