Tras las huellas de Giuseppe Verdi
UNA PELÍCULA DE ANNA SCHMIDT
Serie de ARTE Wagner versus Verdi, parte 1
Casi todo el mundo conoce la música de Verdi, pero apenas nadie sabe algo del Verdi persona. El maestro ocultó su vida privada a los ojos del público. En su finca «Sant’Agata» llevaba la vida de un agricultor. Cultivaba hortalizas, criaba caballos y reses, trabajaba los campos, construía queserías. Con sus empleados no siempre era amable y rara vez recibía visitas. En el campo quería ser enteramente campesino y no saber nada del cosmopolitismo. Verdi, un cosmopolita marcado por la vida rural.
Con un Cadillac de 1913, la película emprende un viaje por la Emilia-Romaña. Descubre cómo la comarca, la comida y las personas marcaron a Verdi. En el camino nos encontramos con Massimo Spigaroli, cuyo abuelo elaboraba el jamón preferido del maestro: el culatello, que solo gracias a Verdi se hizo famoso. En su tienda de delicatessen de Busseto, Bonini nos inicia en los secretos culinarios de Verdi, que le reveló su tía abuela, que en su día cocinó para Verdi. En Roncole, lugar de nacimiento de Verdi, descubrimos un santuario dedicado a él. Aquí se venera al compositor como a un santo, aunque la Iglesia le decía poco. Por primera vez se permite también a un equipo de rodaje mirar dentro del Palazzo Orlandi de Busseto. Verdi vivió allí en unión libre con Giuseppina Strepponi. La road movie termina en la Casa Verdi de Milán, aquella residencia para músicos jubilados que el propio Verdi consideraba su mejor obra. Un lugar donde la música de Verdi está de verdad viva cada día.